A falta de festonear un solo bloque, se ha pasado más de 8 años en un cajón que a mí me apeteciera terminarlo. No era porque no me gustara, ni porque fuera difícil, sencillamente no me apetecía!
Compre las lanas hace muchos años en la tienda de Rosario Casanovas, me las vendió Eva que aun trabajaba allí, era un sábado que habíamos subido Angela y yo ha hacer un curso y Rosario nos mostró algunas cosas hechas con lanas; nos gustaron tanto que las dos cargamos de lo lindo.
Al llegar a casa lavé las lanas para que encogieran y luego me puse manos a
Ha resultado muy fácil y entretenido y además le da un colorido muy calido al salón. En el borde le he cosido una ondulina de las que traje de Houston el año pasado.
Ahora voy a por otro UFO ;-)






