29 julio 2006

de tres a cinco!

A mí nunca me han gustado los animales, ni de pequeña ni ahora.
Mis hijos de pequeñitos me pedian con insistencia tener un perrito y yo siempre me negué!
Oriol, mi hijo mayor se independizó hace ahora dos años y medio, y por diversas razones ahora ha regresado a casa, pero no lo ha hecho solo, a venido con aquello que él siempre pedía de pequeñito: un perro. Y claro ahora no puedo negarme... que hace con él... además la vuelta es temporal.
Coco, que así se llama, es super cariñoso, alegre, juguetón, divertido, pero . . . un perro al fin y al cabo, supongo que me acostumbraré ;-)

8 comentarios:

violetazul dijo...

Claro que te acostumbrarás!!!!
Y cuando se vaya, seguro que hasta le echarás de menos!!!

Besos para los cinco!

SheMeows dijo...

Una monería! Y eso, ya verás cuando no lo tengas, al final te encariñas y le echarás de menos. Tiene cara de bichito venenoso :)

laura dijo...

I tan que t'acostumaràs ja veuràs i el dia que marxi el trobaràs a faltar, no tant com al teu fill, però el trobaràs a faltar.

luzblue dijo...

Yo no se si me acostumbraria, los animalitos no van mucho conmigo, pero por un hijo se hace todo.

ANA dijo...

Ya ves, a mi que no me gustan mucho los animales. Soy más bien de ellos en su hábitat y yo en el mio. Pero si es temporal, además si tienes ahí a tu hijo, pues lo disfrutas, al hijo digo no al perrillo, jejeje.
Besos
Ana

silvia dijo...

.... Sempre és millor dos de més que un de menys....

Aysezhu dijo...

Lo que se hace por los hijos!!!

No es por fastidiar, pero conozco varios casos de "a mi no me gustan los bichos" que al final han claudicado y están encantados con ellos.

Y Coco tiene toda la pinta de ser de esos que se hacen un huequito en el corazón.

Cristina dijo...

Mi sueño ha sido siempre tener un perro, varias de mis amigas de infancia lo tenían y no entendía porqué yo no.
Pero ahora que soy grande y en mi casa puedo tenerlo, como que no me apetece. Eso sí, voy por el 2º gato: el 1º dormía con nosotros (se murió el día que nos trasladábamos de casa, no soportó el estres), este 2º rara vez pasa de la puerta de entrada porque no le dejo... no me fío de él con la niña, que lo considera un juguete, así que está todo el día en el patio, o se va con sus amigos... vamos, que no hace falta que le saque de paseo, ni echa pelos dentro de casa, ni huele... que es lo que no me gusta de los perros.
Lindísimo el que nos enseñas.